¡Tú gran astro!
¡Qué sería de tu felicidad si no tuvieras a aquellos a quienes iluminas!
...
(Extracto de "Así habló Zaratustra")
Yo no te quiero de querer, Te quiero de querer. –Quizá esa es la promesa de tu muerte– dijiste mientras acariciaba tu vestido blanco de seda...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario