i
Tu vestido se acomoda en mi pecho,
y por fin nuestro abrazo se hace eterno...
Tu cuerpo se funde con el mío y lo juro,
es lo que siempre soñé...
Tu alma se convierte y aunque no lo creas,
las cartas dicen: "son uno"...
ii
Entonces ahora dime:
"¿Desde qué pequeño agujero estabas mirando,
si finalmente eras tú del otro lado?"
Increíble, dirás,
Increíble digo...
iii
Y si la silueta que dibujo es hermosa...
¿Qué luz entonces tendré que retratar?
Si aun cuando cierro mis ojos,
me sigues iluminando...
(Altamira, Ensayos de Soledad)
24 enero, 2014
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
La altura del puente Apablaza
Yo no te quiero de querer, Te quiero de querer. –Quizá esa es la promesa de tu muerte– dijiste mientras acariciaba tu vestido blanco de seda...
-
Ahogado en mi conformidad, del sentir vacío. Deseo. Mirar con claridad, todos los tiempos. Tiempos fríos, tiempos de otoño, tiempo de hojas ...
-
Solo existe este momento. Inevitable sentir... La fuerza que nos trajo aquí... Marineros, Secretos, 2015. (")
-
Lo que quede de mi. (") .
No hay comentarios.:
Publicar un comentario