vidrios rotos,
alfileres,
perros muertos,
el corazón de alguien,
una figura de yeso,
una medalla de plata...
Hoy me comería mi alma,
y quizá el mejor momento sería...
...después de vomitarla.
Yo no te quiero de querer, Te quiero de querer. –Quizá esa es la promesa de tu muerte– dijiste mientras acariciaba tu vestido blanco de seda...
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