Anexo 1 al artículo 30:
Lo que por exceso de sí mismo, se retira de sí,
se sume en el secreto y absorbe lo que le rodea.
(...)
Yo no te quiero de querer, Te quiero de querer. –Quizá esa es la promesa de tu muerte– dijiste mientras acariciaba tu vestido blanco de seda...
4 comentarios:
Rayos!
saludos blasianos.
Vos sos luz
Impresionante la profundidad.
Te invito a pasar por un blog bastante mas vacío de contenido.
clarasojo.blogspot.com
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