28 mayo, 2026

La altura del puente Apablaza

Yo no te quiero de querer,
Te quiero de querer.


–Quizá esa es la promesa de tu muerte– dijiste

mientras acariciaba tu vestido blanco de seda suave y tú, en mis brazos.

Muchas butacas vacías,
muchas escaleras,
alturas. 


¿Qué haremos mañana con nuestro vacío?
Con todos esos espacios que los llenó la distancia.


–Esa es la promesa de tu muerte– dijiste

mientras contaba que ya no estás en mis brazos.

Butacas vacías,
alturas,
vertigo. 


Son capaces de amarse en el escenario
Aun cuando quizá tendrán vidas diferentes.


–Esa es la promesa– dijiste

mientras trataba por todos mis medios tomar tu mano.

Butacas vacías,
caigo,
contigo.


[...sacado de un sueño de Kuranes]



(")




16 mayo, 2026

Chistes Fomes II (de la serie, quizá)...

[el querer no tener nada mío]

"Entropía de hogar, dulce hogar".

La explicación de este chiste (o tragedia cotidiana) radica en la tensión entre el orden instituído de la arquitectura doméstica y el devenir instituyente del habitante que se niega a doblar los calcetines.

La silla del dormitorio no está desordenada; es un dispositivo de almacenamiento dinámico en constante movimiento. Si la física dice que el universo tiende al caos (segunda ley de la termodinámica), ordenar la casa es un acto de rebeldía contra las leyes del cosmos. Mantener la taza de café de ayer sobre el escritorio es, en realidad, respetar el flujo natural del devenir deleuziano. El polvo no es suciedad, es el estrato social que se incrusta como permanente.

La ecuación sociológica-doméstica opera así:

Una ordinariez estética, matemática, pero completamente justificada en la dimensión de la flojera existencial.


(")y



04 mayo, 2026

La altura del puente Apablaza

Yo no te quiero de querer, Te quiero de querer. –Quizá esa es la promesa de tu muerte– dijiste mientras acariciaba tu vestido blanco de seda...